Читаем Los Caballeros de Takhisis полностью

—¿Qué me dices del Portal? —insistió Steel al tiempo que le daba un codazo a Palin.

—En realidad no hay mucho que contar —repuso el joven, que se encogió de hombros en un gesto despreocupado—. Hace mucho tiempo, existían cinco Portales localizados en cada una de las Torres de la Alta Hechicería. Creados por la magia, los Portales fueron concebidos para proporcionar a los hechiceros un medio de trasladarse de una torre a otra sin tener que gastar sus energías en hechizos de teleportación.

Con la idea de abrir unas puertas entre ellos, los hechiceros no se dieron cuenta de que, accidentalmente, habían creado una ruta de este mundo a otro plano de existencia. Pero Takhisis sí lo vio. Atrapados en el Abismo, ella y sus dragones malignos llevaban mucho tiempo buscando una vía de entrada a Krynn, pero se lo impedían Paladine y sus dragones bondadosos. No obstante, Paladine no tenía mucho control sobre los magos, que, como bien era sabido, actuaban según sus propias reglas.

Takhisis encontró a un Túnica Negra que podría ceder a la tentación. Adoptando la forma de una bellísima mujer, se aparecía al hechicero en sus sueños todas las noches y le susurraba seductoras promesas. El hechicero acabó obsesionado con la encantadora mujer; juró encontrarla y hacerla suya.

«Estoy prisionera en otro plano, en otro tiempo», le dijo Takhisis al hechicero. «Sólo tú, con tu poder, puedes liberarme. Para hacerlo, tienes que cruzar el Portal. Mantén mi imagen en tu mente, y yo te guiaré.»

Palin calló de repente al llegar a este punto. Su rostro, iluminado por la luz del bastón, se había puesto muy pálido.

Yo te guiaré. Las palabras parecían cernidas en el aire.

—¿Qué le ocurrió al hechicero? —preguntó Usha.

—¡Lo sé! ¡Lo sé! —Tas levantó la mano.

Palin notaba seca la garganta y carraspeó antes de proseguir:

—El hechicero, dominado por el deseo, entró en el Portal con la imagen de Takhisis haciendo arder su sangre. Lo que le ocurrió allí nadie lo sabe, pues jamás regresó. Una vez que el Portal estuvo abierto, Takhisis y sus legiones de dragones entraron como un enjambre en Krynn y aquello, según cuenta la leyenda, fue la causa de la Primera Guerra de los Dragones.

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