- ¡Yo ? no ? quiero ? ir! ? dijo Petunia, forcejeando por quitar su mano de entre las de su hermana - ¿Crees que quiero ir a un estúpido castillo a aprender a ser una? una??
Sus ojos claros recorrieron la plataforma, por sobre los gatos maullando en los brazos de sus due˜nos, por sobre las lechuzas ululando y aleteándose unas a otras en sus jaulas, por sobre los estudiantes, algunos ya vestidos con sus largas túnicas negras, cargando sus baúles al interior del tren escarlata o saludándose felices unos a otros después de un verano sin verse.
- ¿?crees que quiero ser un? un? fenómeno?
Los ojos de Lily se llenaron de lágrimas mientras Petunia consegu´ıa recuperar su mano.
- No soy un fenómeno ? dijo Lily ? Es horrible que digas eso.
- Ah´ı es a donde vas ? dijo Petunia, ardientemente ? A una escuela especial para fenómenos. Tú y ese Snape? raros, eso es lo que ambos son. Es bueno que te separen de la gente normal. Es por nuestra propia seguridad.
Lily miró a sus padres, quienes miraban la plataforma con un aire de dicha total, CAPÍTULO 33. LA HISTORIA DEL PRÍNCIPE
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disfrutando la escena. Luego volvió a mirar a su hermana, y su voz se volvió baja y fr´ıa.
- No pensabas que era una escuela para fenómenos cuando le escribiste al director rogándole que te aceptara.
Petunia se puso escarlata
- ¿Rogando? ¡Yo no le rogué!
- Vi su respuesta. Fue muy amable.
- ¡No debiste haberlo le´ıdo?! ? susurró Petunia ? Era algo privado? ¿Cómo pudiste?
Lily se delató a s´ı misma al mirar hacia donde se encontraba Snape. Petunia jadeó.
- ¡Ese chico la encontró! ¡Tú y ese ni˜no han estado entrometiéndose en mi habitación!
- No? no entrometiéndonos ? ahora era Lily quien estaba a la defensiva ? ¡Severus vio el sobre, y no pod´ıa creer que un mago fuera capaz de contactar a Hogwarts, eso es todo!
Él dice que deben haber magos trabajando encubiertos en el servicio postal y que ellos se encargan de?
- ¡Aparentemente los magos meten las narices en todas partes! ? dijo Petunia, ahora tan pálida como antes sonrojada - ¡Fenómeno! ? le espetó a su hermana, encaminándose luego hacia sus padres.
La escena se disolvió una vez más. Snape recorr´ıa el corredor del Expreso de Hogwarts mientras este atravesaba el pa´ıs. Ya se hab´ıa puesto su túnica de le escuela, seguramente hab´ıa aprovechado la primera oportunidad que hab´ıa tenido para deshacerse de su extra˜na ropa muggle. Al fin se detuvo, fuera de un compartimiento en el cual unos chicos muy ruidosos conversaban. Encogida en un asiento de la esquina, junto a la ventana estaba Lily, con su cara apretada contra el cristal de la ventana.
Snape abrió la puerta del compartimiento y se sentó frente a Lily. Ella lo miró y luego volvió la vista hacia la ventana. Hab´ıa estado llorando.
- No quiero hablar contigo ? dijo con la voz contra´ıda.
- ¿Por qué no?
- Tuney m-me odia. Por ver la carta que Dumbledore le envió.
- ¿Y eso qué?
Lily le lanzó una mirada de profundo desprecio.
- ¡Que es mi hermana!
- Ella es sólo una? - Snape se contuvo rápidamente, pero Lily, demasiado ocupada en secarse las lágrimas sin que nadie se diera cuenta, no lo escuchó.
- ¡Pero nosotros vamos! ? dijo él, sin poder contener la emoción en su voz - ¡Este es el gran momento! ¡Nos vamos a Hogwarts!
Ella asintió, restregándose los ojos, pero muy a su pesar, sonrió ligeramente.
- Más te vale estar en Slytherin ? dijo Snape, envalentonado por el hecho de que se hubiese alegrado un poco.
- ¿Slytherin?
Uno de los chicos con los que compart´ıan el vagón, que no hab´ıa demostrado el menor interés en Lily o Snape hasta ese momento, miró a su alrededor al escuchar esa palabra, y Harry, cuya atención se hab´ıa concentrado completamente en los dos que estaban junto a la ventana, vio a su padre: delgado, con el cabello negro igual que Snape, pero con ese aire CAPÍTULO 33. LA HISTORIA DEL PRÍNCIPE
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indefinido de haber sido querido, e incluso adorado, y que a Snape tanta falta le hac´ıa.
- ¿Quién quiere estar en Slytherin? Creo que mejor me voy, ¿acaso tú no? ? preguntó James al chico tendido en los asientos al frente de él, y con un estremecimiento, Harry se dio cuenta de que era Sirius. Sirius no sonre´ıa.
- Toda mi familia ha estado en Slytherin ? dijo.
- Rayos ? dijo James ? Y a m´ı que me parec´ıas normal.
Sirius sonrió.
- Tal vez rompa la tradición. ¿A dónde te ir´ıas, si tuvieras que elegir?
James levantó una espada invisible.
- ¡Gryffindor, donde habitan los valientes de corazón! Igual que mi papá.
Snape hizo un ruidito de disgusto. James se giró hacia él
- ¿Tienes algún problema con eso?
- No ? dijo Snape, aunque el desprecio en su voz daba a entender otra cosa ? Si prefieres ser un musculoso a un cerebrito...
- ¿A dónde esperas ir, viendo que no eres ninguna de las dos cosas? ? interrumpió Sirius.
James se echó a re´ır. Lily se puso de pie, un tanto sonrojada, mirando a James y a Sirius con desagrado.
- Vamos, Severus, busquemos otro compartimiento.
- Oohhhhh?
James y Sirius imitaron su voz arrogante. James trató de empujar a Snape mientras pasaba.